El barrio de palermo es pintoresco por donde se lo mire. O mejor dicho, es un barrio lindo pero habitado por pelotudos que se ponen hacer lo que los medios e influencers dicen que allí se hace. Un clásico caso de identidad alienada.
Los bosques han visto culear gente desde antes de su fundación, allá por 1901. Las memorias del Fray Luis Beltrán lo describen como "una zona pantanosa llena de arboles donde las comunidades se reunen en torno a fogatas y se rompen el orto entre todos". Esto ha ido cambiando con el avance de la civilización que ha ido dando luz verde de a poco, a toda clase de desgeneramientos: -"Primero era un lugar donde las parejas iban a mantener relaciones sexuales, en la zona del rosedal. Luego las prostitutas fueron poco a poco copando la esena y más tarde con el traslado de la conocida zona roja, los travestis coparon la parada."- explica el ex jefe de gobierno Anibal Ibarra, quien fue uno de los fomentistas del sitio.
Sin embargo, la aparición paulatina de los denominados "Therians" ha cambiado el panorama, generando una sobre oferta que perjudica a quienes hace años ofrecen su sevicio en la zona: -"Todos son perjudicados por el fenómeno therian, desde los trapitos hasta los travestis que prestan servicio. Un trapito te cobra 10 lucas por cuidarte el auto mientras que un therian te lo vigila por 3000 mientras que una participación con un trava que ronda los 60.000 pesos, hoy un therian te la ofrece en 8000 y a veces te atienden entre dos.- explica Martin U., vecino de la zona y gran conocedor de la dinámica del lugar. Si bien la venta de merca sigue siendo controlada por los trv, hay un equilibrio muy fragil y ya ha habido problemas entre narcotravas y narcotheriasn: -"La semana pasada cagaron a patadas a uno disfrazado de pony que le estaba vendiendo falopa a un remisero de app porque le habia ido a comprar mandanga y lo vieron "los melli", dos travas que son los capos de acá. Lo agarraron entre los dos y le sacaron la máscara y se la metieron en el orto al flaco que al perder su identidad, tuvo una crisis y se tiró abajo de un colectivo eléctrico.- indicó un habitué de la zona.
Desde el gobierno de la ciudad apelan a la prudencia: -"Hay que apelar a la prundencia y no apelar la chaucha como hacen estos hijos de puta. Ir a garchar a la zona no tiene bandera política y es una zona que cierra grietas. Hay podes ver kirchneristas, liberales, milicos, músicos, clérigos y repartidores de Pedidos YA mancomunados en la misma tarea. Nuestra política tiene que ver más con el control de que por ejemplo, no se garchen a un perro de verdad proque eso si ya es una degeneración.- explicó un vocero del gobierno porteño, quien resaltó el uso de cámaras especializadas pra detectar este tipo de desviaciones por parte de la policía de la ciudad.

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